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Quiero que todos me conozcan (Hoy voy a ser Pseudointelectual 1er parte)

martes 26 de agosto de 2008

Veo que eso de joder personas para ser ultra popular no funciona, ahora voy a cambiar de estrategia… Voy a ser: “Pseudointelectual”, si, “Pseudo", eso de ser Intelectual es difícil y hasta necesitaría tener un poco mas de inteligencia. 

Cansado de estar todo el tiempo rodeado de mujeres y ebrio, sentía que mi vida estaba vacía, sentía como un hueco en el estomago y ni siquiera el omeprazol lo solucionaba.

Decidido a ser popular y pseudointelectual busque ayuda PROFESIONAL, busque por todos lados y  crei  que en la UNAM ahí estaba lo que buscaba, ¿Y donde mas iba a ser? Si es la máxima casa de estudios mexicana…

Dentro de la universidad había una especie de mercado hippie o intelectual (no los distingo muy bien) donde todos fumaban en pipas, traen el cabello largo, piercings, ropa rota, playeras del CHE y montones de artículos autóctonos (mexicanos y de EE. UU.), según creo yo llamaba mucho la atención (después me enteraría que vestía como burgués) por mi forma de vestir: camisa fajada y zapatos, eso me incomodaba así que tratando de parecerme mas a ellos me rasgué la camisa, tire lo zapatos y calcetines y avente al cinturón hacia un lado.

Al mismo tiempo que me deshacía de la ropa, parecía que iban esas miradas que antes eran de desprecio y rechazo, se iban convirtiendo en miradas de admiración como si de un grande artista se tratase.

Pero yo estaba desubicado, no sabia a donde ir, todas esas personas me parecían tan cultas… percibí un olor que me resulto curioso y siguiéndolo me llevo hacia una jardinera donde había unas personas sucias y con cabello largo y vestían casi harapos, lo primero que pensé es que se trataba de unos mendigos que los habían corrido de la central de autobuses y vivían en la UNAM, pero no podía estar mas equivocado… posiblemente eran las personas mas inteligentes y cultas de todo el lugar.

Cuando estuve frente a ellas me vieron fijamente y pusieron cara de admiración, yo por miedo a que mi vocabulario no fuera lo suficientemente fluido y rico no dije nada, hasta que una de ellas dijo: “ments, no, no, no, estuvo alucinado tu performance, esa forma en la que dejas toda la hipocresía del hombre burgués la arrancas con tus propias manos, dejando todo atrás, caminando descalzo como nuestros antepasados, el cinturón que oprime al hambre y golpea al que menos tiene”. Me quede atónito y no supe que decir…

*La segunda parte cuando tenga ganas…

Las fusiones

lunes 18 de agosto de 2008

Mientras platicaba con uno de mis más grandes amigos/admiradores Don Quijote, note que estaba un poco pálido y tembloroso.

-Ahuehuete: ¿Estás enfermo?

-Don Quijote: No

-Ahuehuete: No me digas que otra vez el Sancho

-Don Quijote: No, Dulcinea sigue con el cinturón de castidad

-Ahuehuete: ¿Entonces?

-Don Quijote: …..

-Ahuehuete: ¡Dime!

-Don Quijote: Estoy dejando el LSD

No sé que hacer

martes 12 de agosto de 2008

… me gustas pero: ¿Eres infiel?

No supe que responder… ¿Y si es una extremista islámica?


¿Qué se responde a una pregunta así?

Quiero que todos me conoscan (1er parte)

jueves 7 de agosto de 2008

Hoy mientras bajaba sin calzones de un auto y un grupo de paparatsis me tomaban fotos, decidí que mi glamorosa vida llena de irrazonables quejas, ridículas exigencias y sobre todo mi grandísima fortuna no me era suficiente.

Creo que lo que me hace falta es un poco de fama... y lo he intentado de casi cualquier modo, doy de comer al hambriento, doy de beber al sediento, doy placer a la frígida, construyo casas para los necesitados, descubrí una nueva vacuna, unifique un país, etc. ¡Pero nadie me conoce! Hasta llegue a creer que a nadie le importa el prójimo; pero mas tarde me daría cuenta que de ninguna manera es así, es todo lo contrario.

Me empecé a frustrar y mis ideas se fueron disolviendo. Yo no soy una persona que se trague ningún sentimiento, así es que decidí que si yo no podía ser idolatrado ¡Nadie debía serlo!

Mi cruzada comenzó como un desahogo de toda esa ira y frustración que se estaba formando dentro de mí. Empecé juzgando y criticando a un vecino, pero no me satisfacía, nadie lo conocía y no sentía que la difamación hiciera algún efecto.

Después vi que el jefe de manzana era una persona conocida en el barrio. Es un viudo un poco triste por la muerte de su esposa; tiene una tienda de abarrotes que le absorbía casi todo el tiempo y, en sus ratos libres hacia de payaso para obtener un dinero extra y alegrarse el corazón un poco. Empecé a hacer que circulara el rumor que era maricón y pedófilo. Lo cual no fue difícil que se lo creyera la comunidad, vivía solo y convivía con niños mucho tiempo. La verdad es que me dio un enorme gusto y placer ver que ese hombre que todos consideraban honrado, amable y de buen corazón, le fuese arrancado ese respeto que todos le tenían.

Cuando recibí la noticia que lo habían destituido como jefe de manzana esa ira que tenia inmediatamente se convirtió en inmenso y extaciante placer. La manzana estaba tan agradecida por la información proporcionada que me dieron su puesto.

Pero este es apenas el principio. Nunca había recibido tanto placer en mi vida (y valla que conozco prostitutas). ¡Yo quiero una vida placentera! ...y la voy a conseguir...